La historia transcurre en tres planetas del sistema Theric. Allí, las máquinas se rebelaron, expulsaron a la población humana y se apoderaron de los núcleos de energía, indispensables para recuperar el control de esos territorios. En la campaña para un jugador, la misión consiste en abatir a los adversarios y, sobre todo, localizar y recuperar los núcleos robados. El combate es el medio para avanzar, pero el objetivo no se limita a destruir enemigos: también exige orientarse por el entorno y completar la tarea encomendada.
Wild Metal Country es un juego de acción para Windows desarrollado por DMA Design y publicado en 1999. Su propuesta combina combates entre vehículos blindados, exploración de escenarios abiertos y una ambientación de ciencia ficción en la que la supervivencia de la humanidad depende de recuperar recursos vitales. En lugar de controlar a un soldado, el jugador se pone al mando de un tanque y se enfrenta a máquinas hostiles en varios mundos.
La historia transcurre en tres planetas del sistema Theric. Allí, las máquinas se rebelaron, expulsaron a la población humana y se apoderaron de los núcleos de energía, indispensables para recuperar el control de esos territorios. En la campaña para un jugador, la misión consiste en abatir a los adversarios y, sobre todo, localizar y recuperar los núcleos robados. El combate es el medio para avanzar, pero el objetivo no se limita a destruir enemigos: también exige orientarse por el entorno y completar la tarea encomendada.
Los distintos planetas aportan variedad al recorrido y hacen que cada enfrentamiento se desarrolle en un paisaje diferente. La elección entre varios tipos de tanque permite afrontar las batallas con vehículos de características distintas, mientras que la perspectiva amplia y el terreno explorable ayudan a transmitir la escala de los escenarios. El ritmo alterna así entre la búsqueda de objetivos y los intercambios de disparos, con una sensación de aventura mecánica propia de la ciencia ficción de finales de los noventa.
Wild Metal Country también incluye multijugador, donde la disputa por los recursos adquiere un tono más competitivo. En este modo, unos cazadores de recompensas ya han recuperado los núcleos de otro planeta y ahora se enfrentan entre sí para quedarse con el botín y el reconocimiento. La premisa transforma la misión de rescate en una lucha entre jugadores, y ofrece una alternativa directa a la campaña en solitario.
Con su mezcla de tanques, exploración y acción, el juego destaca por apartarse de los enfrentamientos convencionales entre personajes: aquí el protagonista es una máquina pesada que debe abrirse paso en mundos ocupados por otras máquinas. Su ambientación, sus objetivos de recuperación y sus modos para un jugador y multijugador conforman una propuesta de combate vehicular centrada tanto en sobrevivir como en conquistar el terreno.