Barbie Generation Girl: Gotta Groove convierte el baile en una actividad creativa y llena de posibilidades. Lanzado para Windows en 1999, este juego de acción de Stunt Puppy Entertainment y Mattel Interactive invita a entrar en el Generation Girl Lounge, donde Barbie y sus amigas se preparan para un gran espectáculo en el instituto International High School de Nueva York. La propuesta no se centra únicamente en seguir pasos: también permite inventar coreografías, elegir vestuario y dar forma al escenario.
Cada integrante del grupo tiene su propio estilo musical y una colección de movimientos: Nichelle baila swing, Ana se especializa en salsa, Chelsie aporta pasos europeos de aire romántico, Tori representa el hip-hop atlético y Barbie se mueve al ritmo del pop. Para crear una rutina, se ordenan las Dance Cards, tarjetas que muestran pasos concretos, y se asignan a la bailarina elegida. Después, la coreografía puede practicarse en solitario o junto a una compañe...
Barbie Generation Girl: Gotta Groove convierte el baile en una actividad creativa y llena de posibilidades. Lanzado para Windows en 1999, este juego de acción de Stunt Puppy Entertainment y Mattel Interactive invita a entrar en el Generation Girl Lounge, donde Barbie y sus amigas se preparan para un gran espectáculo en el instituto International High School de Nueva York. La propuesta no se centra únicamente en seguir pasos: también permite inventar coreografías, elegir vestuario y dar forma al escenario.
Cada integrante del grupo tiene su propio estilo musical y una colección de movimientos: Nichelle baila swing, Ana se especializa en salsa, Chelsie aporta pasos europeos de aire romántico, Tori representa el hip-hop atlético y Barbie se mueve al ritmo del pop. Para crear una rutina, se ordenan las Dance Cards, tarjetas que muestran pasos concretos, y se asignan a la bailarina elegida. Después, la coreografía puede practicarse en solitario o junto a una compañera, siempre que se hayan preparado las rutinas de ambas.
El Lounge funciona como centro de operaciones y permite acceder a distintas salas y actividades. En la sala de práctica se ensayan los bailes; en la tienda de vestuario, cada personaje puede combinar prendas y tejidos mediante su propio Style Book; y en la tienda de escenarios se preparan elementos para la presentación. También hay una videograbadora virtual con la que se pueden consultar bailes de demostración o guardar y volver a ver las coreografías propias. Incluso es posible diseñar páginas de personalidad o visitar las creadas por otros personajes.
El modo Dance Challenge añade objetivos y recompensas: al superar sus desafíos se consiguen nuevas tarjetas de baile y efectos especiales para personalizar el espectáculo. Todo conduce al Performance Dome, donde Lara, la encargada del escenario, ayuda a organizar el “Big Show”. Allí se pueden escoger fondos, formas de escenario, iluminación, efectos y premios, de modo que cada actuación tenga una presentación propia.
La experiencia también admite dos jugadores en el mismo ordenador: uno controla a la bailarina con el ratón y el otro utiliza las flechas del teclado. quienes disponían de la cámara digital de Barbie podían importar fotografías a las páginas de personalidad. Como detalle adicional, el disco incluye canciones asociadas a las protagonistas y puede reproducirse como un CD de música normal, omitiendo la primera pista. El resultado es una propuesta desenfadada que combina baile, moda y creación, pensada para que el espectáculo final refleje las decisiones de quien juega.