Publicado en 2004 para Windows, Armies of Exigo es un juego de estrategia en tiempo real desarrollado por Black Hole Entertainment, entonces un estudio debutante, y editado por Cinergi Interactive. Su escenario de fantasía reúne muchos elementos familiares del género —facciones enfrentadas, ejércitos, recursos y combates con armas y magia—, pero añade una idea que da forma a toda la experiencia: la guerra se libra en dos frentes, sobre la superficie y bajo tierra.
El jugador puede ponerse al mando de los humanos, las bestias o los caídos, tres bandos con unidades y habilidades propias. La campaña para un solo jugador permite conocerlos por turnos y descubrir sus distintas formas de afrontar el conflicto. Como en otros juegos de estrategia de la época, es necesario reunir recursos, levantar fuerzas y tomar decisiones tácticas; aquí, sin embargo, el mapa no se limita al terreno visible. También hay cavernas y pasadizos subterráneos que pueden convertirse e...
Publicado en 2004 para Windows, Armies of Exigo es un juego de estrategia en tiempo real desarrollado por Black Hole Entertainment, entonces un estudio debutante, y editado por Cinergi Interactive. Su escenario de fantasía reúne muchos elementos familiares del género —facciones enfrentadas, ejércitos, recursos y combates con armas y magia—, pero añade una idea que da forma a toda la experiencia: la guerra se libra en dos frentes, sobre la superficie y bajo tierra.
El jugador puede ponerse al mando de los humanos, las bestias o los caídos, tres bandos con unidades y habilidades propias. La campaña para un solo jugador permite conocerlos por turnos y descubrir sus distintas formas de afrontar el conflicto. Como en otros juegos de estrategia de la época, es necesario reunir recursos, levantar fuerzas y tomar decisiones tácticas; aquí, sin embargo, el mapa no se limita al terreno visible. También hay cavernas y pasadizos subterráneos que pueden convertirse en rutas alternativas para desplazar tropas o preparar ataques inesperados.
La superficie ofrece el espectáculo más reconocible: enfrentamientos de espadas y hechizos, con las alturas y los cielos como parte del campo de batalla. En cambio, el subsuelo favorece las emboscadas y las incursiones por sorpresa. Atacar desde dos niveles cambia la manera de valorar la posición del enemigo y obliga a vigilar más que el frente principal. Una fuerza que parece estar a salvo puede quedar expuesta si el rival encuentra un acceso oculto, mientras que una incursión subterránea puede abrir oportunidades para desestabilizar sus defensas.
La economía también está ligada a esta estructura. La madera, las gemas y el oro aparecen tanto en la superficie como bajo tierra, de modo que controlar ambos ámbitos resulta importante para sostener el crecimiento del ejército. Las tres facciones cuentan con medios para desplazarse entre esos espacios, lo que hace de la exploración y la movilidad partes esenciales de la estrategia, no simples detalles del escenario.
Además de la campaña, Armies of Exigo incluye partidas en línea para hasta ocho jugadores, donde la combinación de bandos y rutas en varios niveles amplía las posibilidades tácticas. Su propuesta conserva la estructura clásica de un RTS de fantasía, pero la enriquece con un campo de batalla vertical y conectado. El resultado es una experiencia en la que reunir recursos y construir un ejército importa tanto como anticipar desde dónde llegará el próximo ataque.