The Weakest Link traslada a Windows la tensión y el humor mordaz del concurso televisivo del mismo nombre. Desarrollado por Traveller’s Tales y publicado por Activision en 2001, convierte la pantalla del ordenador en un plató donde saber mucho ayuda, pero mantener la calma también cuenta. Al frente está Anne Robinson, la incisiva presentadora que observa cada respuesta con su característica severidad y no tarda en señalar los errores.
La partida admite hasta siete participantes, que pueden ser personas, rivales controlados por el ordenador o una combinación de ambos. Las preguntas ponen a prueba la cultura general y obligan a decidir con rapidez, mientras el grupo intenta acumular respuestas correctas y colaborar para avanzar. Sin embargo, la cooperación nunca es del todo cómoda: en cada ronda hay que valorar quién aporta menos y señalar al eslabón más débil. Ese participante queda eliminado y se marcha, virtualmente, ante las miradas del resto.
La grac...
The Weakest Link traslada a Windows la tensión y el humor mordaz del concurso televisivo del mismo nombre. Desarrollado por Traveller’s Tales y publicado por Activision en 2001, convierte la pantalla del ordenador en un plató donde saber mucho ayuda, pero mantener la calma también cuenta. Al frente está Anne Robinson, la incisiva presentadora que observa cada respuesta con su característica severidad y no tarda en señalar los errores.
La partida admite hasta siete participantes, que pueden ser personas, rivales controlados por el ordenador o una combinación de ambos. Las preguntas ponen a prueba la cultura general y obligan a decidir con rapidez, mientras el grupo intenta acumular respuestas correctas y colaborar para avanzar. Sin embargo, la cooperación nunca es del todo cómoda: en cada ronda hay que valorar quién aporta menos y señalar al eslabón más débil. Ese participante queda eliminado y se marcha, virtualmente, ante las miradas del resto.
La gracia del juego está en reproducir el equilibrio entre conocimiento, estrategia y presión social que hizo reconocible al formato. No basta con acertar: también conviene observar cómo rinden los demás, elegir el momento adecuado para asegurar lo ganado y evitar convertirse en el blanco de la votación. La presencia de Robinson aporta buena parte del carácter de la experiencia, con comentarios y reprimendas que dan vida al concurso y refuerzan su tono de sátira televisiva.
Con un repertorio de más de 100.000 preguntas de cultura general, cada sesión puede ofrecer combinaciones distintas y conservar su atractivo incluso tras muchas partidas. Esa variedad, junto con la posibilidad de competir contra amigos o contrincantes virtuales, hace que sea fácil empezar una ronda y volver a intentarlo para mejorar el resultado o vengarse de quien te expulsó. The Weakest Link es, en definitiva, un juego educativo y social que convierte los conocimientos generales en un concurso de nervios, alianzas y traiciones amistosas, ideal para quienes disfrutan tanto de responder como de decidir quién merece seguir en la cadena.