Uno de sus aspectos más interesantes es que se trata de una experiencia pensada para dos jugadores simultáneos. Uno controla a Gilgamesh, un guerrero armado con espada que representa la fuerza y el combate cuerpo a cuerpo, mientras el otro maneja a Ki, capaz de utilizar distintos conjuros mágicos. Esta división de habilidades convierte cada enfrentamiento y cada desplazamiento por la torre en una tarea de cooperación, ya que ambos personajes cumplen funciones diferentes y deben apoyarse constantemente para superar las amenazas.
The Return of Ishtar es una aventura de acción para recreativas publicada en 1986 por Namco. Concebida como continuación directa de The Tower of Druaga, retoma la historia justo después de que el príncipe Gilgamesh haya rescatado a la doncella Ki. Sin embargo, la victoria no supone el final del peligro: ambos deben encontrar la salida de la torre mientras sus habitantes, decididos a vengar a su antiguo amo, se lanzan tras ellos.
Uno de sus aspectos más interesantes es que se trata de una experiencia pensada para dos jugadores simultáneos. Uno controla a Gilgamesh, un guerrero armado con espada que representa la fuerza y el combate cuerpo a cuerpo, mientras el otro maneja a Ki, capaz de utilizar distintos conjuros mágicos. Esta división de habilidades convierte cada enfrentamiento y cada desplazamiento por la torre en una tarea de cooperación, ya que ambos personajes cumplen funciones diferentes y deben apoyarse constantemente para superar las amenazas.
La combinación entre espada y magia aporta variedad a la acción. Gilgamesh puede enfrentarse directamente a los enemigos y abrir camino, mientras Ki utiliza sus poderes para atacar a distancia o responder a situaciones en las que la fuerza física no es suficiente. La coordinación entre los dos jugadores resulta esencial, especialmente en un escenario repleto de adversarios y peligros que intentan impedir su huida. Más que avanzar de forma individual, la aventura invita a compartir decisiones, cubrirse mutuamente y aprovechar las capacidades de cada personaje.
Para facilitar la progresión, The Return of Ishtar ofrece contraseñas que permiten continuar la partida desde el punto alcanzado. Este sistema resulta especialmente útil en una aventura de estructura exigente, donde avanzar puede requerir varios intentos y una buena familiaridad con los recorridos. La ambientación mantiene el tono fantástico de la serie, con una torre llena de enemigos, magia y desafíos, pero añade el atractivo de una historia centrada en la escapada de sus protagonistas.
Además de su versión arcade, el juego llegó a ordenadores japoneses como FM-7, MSX, PC-8800 y Sharp X68000, y posteriormente apareció en Windows. Su propuesta cooperativa, su vínculo directo con la aventura anterior y el contraste entre los estilos de Gilgamesh y Ki hacen de él una pieza singular dentro del catálogo clásico de Namco y una interesante muestra de la acción arcade orientada al juego compartido.