Spitting Image convierte la sátira política de los años ochenta en un combate disparatado entre algunas de las figuras más reconocibles de la época. Según la premisa del juego, un profeta anuncia que una guerra mundial estallará en los próximos siete años, provocada por un misterioso dirigente. Para evitar el desastre, seis líderes acuerdan resolver sus diferencias a golpes: quien venza se convertirá en gobernante indiscutible del mundo. La solución es tan absurda como acorde con el humor mordaz de la propuesta.
El jugador puede elegir entre Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Mijaíl Gorbachov, el papa Juan Pablo II, Ruhollah Jomeini y P. W. Botha. Después, el juego escoge al azar a un rival y lleva el enfrentamiento hasta el país de ese dirigente. Cada combate se disputa al mejor de tres asaltos, mientras la reina Isabel II actúa como árbitra y comentarista desde un sello postal que permanece en pantalla. Ese detalle resume bien el tono irreverente de un juego q...
Spitting Image convierte la sátira política de los años ochenta en un combate disparatado entre algunas de las figuras más reconocibles de la época. Según la premisa del juego, un profeta anuncia que una guerra mundial estallará en los próximos siete años, provocada por un misterioso dirigente. Para evitar el desastre, seis líderes acuerdan resolver sus diferencias a golpes: quien venza se convertirá en gobernante indiscutible del mundo. La solución es tan absurda como acorde con el humor mordaz de la propuesta.
El jugador puede elegir entre Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Mijaíl Gorbachov, el papa Juan Pablo II, Ruhollah Jomeini y P. W. Botha. Después, el juego escoge al azar a un rival y lleva el enfrentamiento hasta el país de ese dirigente. Cada combate se disputa al mejor de tres asaltos, mientras la reina Isabel II actúa como árbitra y comentarista desde un sello postal que permanece en pantalla. Ese detalle resume bien el tono irreverente de un juego que no busca el realismo, sino convertir la política internacional en una caricatura interactiva.
La acción es un juego de lucha bidimensional de controles y movimientos sencillos, acorde con las posibilidades de las plataformas de la época. Los personajes pueden atacar desde el suelo o saltar para golpear en el aire, y cada uno cuenta con alguna maniobra especial. La variedad da lugar a ocurrencias deliberadamente cómicas: Jomeini puede usar su barba como si fuera un tercer puño, mientras que Thatcher recurre a un cabezazo. cada luchador puede pedir ayuda a un acompañante hasta dos veces por combate. Este interviene lanzando un proyectil con una trayectoria definida, que el contrincante puede esquivar si aprende a anticiparla.
Publicado por Domark y desarrollado por Walking Circles, Spitting Image llegó en 1988 a Amiga, Amstrad CPC, Atari ST y Commodore 64. Su atractivo reside tanto en los duelos como en la idea de enfrentar a personalidades reales en situaciones completamente disparatadas. El resultado es una curiosa mezcla de acción, lucha y humor político: un juego breve y directo, pensado para que las caricaturas, las habilidades especiales y el absurdo de su argumento sean tan protagonistas como la victoria en el ring.