Shadowrun traslada el universo de rol ciberpunk creado por FASA a un juego de acción en primera persona centrado en el combate por equipos. Desarrollado por FASA Studio y publicado por Microsoft para Windows en 2007, imagina un futuro cercano, el año 2021, en el que la tecnología avanzada convive con la magia y ambas se han convertido en armas de guerra. Aunque toma como inspiración el juego de mesa, presenta una interpretación propia y directa, pensada ante todo para partidas competitivas.
El conflicto enfrenta a dos bandos: la RNA, una megacorporación implacable, y la Lineage, una fuerza de resistencia. Antes de entrar en combate, cada jugador elige una facción y una raza: humanos, elfos, enanos o trolls. Sus diferencias no son solo estéticas; cada pueblo cuenta con aptitudes particulares que influyen en su forma de jugar, desde la regeneración de salud hasta una mayor destreza técnica. Así, la elección del personaje ayuda a definir el papel que se pue...
Shadowrun traslada el universo de rol ciberpunk creado por FASA a un juego de acción en primera persona centrado en el combate por equipos. Desarrollado por FASA Studio y publicado por Microsoft para Windows en 2007, imagina un futuro cercano, el año 2021, en el que la tecnología avanzada convive con la magia y ambas se han convertido en armas de guerra. Aunque toma como inspiración el juego de mesa, presenta una interpretación propia y directa, pensada ante todo para partidas competitivas.
El conflicto enfrenta a dos bandos: la RNA, una megacorporación implacable, y la Lineage, una fuerza de resistencia. Antes de entrar en combate, cada jugador elige una facción y una raza: humanos, elfos, enanos o trolls. Sus diferencias no son solo estéticas; cada pueblo cuenta con aptitudes particulares que influyen en su forma de jugar, desde la regeneración de salud hasta una mayor destreza técnica. Así, la elección del personaje ayuda a definir el papel que se puede desempeñar dentro del equipo.
Las partidas combinan armas de fuego con poderes sobrenaturales y dispositivos futuristas. Entre un enfrentamiento y otro es posible adquirir equipamiento, tecnología y magia, como mejoras de visión o hechizos de teletransporte. Estas herramientas abren distintas posibilidades tácticas: cruzar el escenario de forma inesperada, obtener ventaja al localizar al rival o coordinar un ataque con los compañeros. La mezcla de recursos hace que posicionamiento, cooperación y elección del equipo sean tan importantes como la puntería.
El núcleo de Shadowrun es su multijugador, con combates de hasta 16 participantes y varios modos de juego. Una de sus características más destacadas para la época fue permitir que usuarios de Windows y Xbox 360 compartieran partidas, ya fuera como aliados o como adversarios. Quienes prefieren practicar sin conexión también disponen de un modo de entrenamiento contra bots de inteligencia artificial, útil para familiarizarse con las armas y las habilidades antes de competir con otras personas.
Más que una aventura narrativa extensa, Shadowrun ofrece una experiencia enfocada en la acción online y en el dominio progresivo de sus sistemas. Su atractivo reside en enfrentar dos estilos de guerra —el tecnológico y el mágico— dentro de encuentros rápidos donde las habilidades raciales, las compras entre rondas y el trabajo en equipo pueden cambiar el curso del combate. Es una propuesta singular para quienes buscan un shooter táctico con ambientación ciberpunk y una combinación poco habitual de fusiles, hechizos y ciencia ficción.