Grossology convierte las funciones más escatológicas del cuerpo humano en una aventura educativa de humor irreverente. Desarrollado por Appaloosa Interactive y publicado por SegaSoft en 1997 para Windows y Windows 3.x, el juego pertenece a la tradición de los CD-ROM educativos de los noventa, pero cambia las lecciones solemnes por mocos, granos, eructos y otros temas que suelen provocar risas —o caras de asco—. Su propuesta adapta al ordenador la serie de libros infantiles del mismo nombre y apuesta por el «aprendizaje encubierto»: enseñar biología mientras parece que solo se está jugando. (mobygames.com)
La acción se organiza como una visita a una escuela dedicada a la grossología. En el vestíbulo principal, la excéntrica guía Ginger Vitis presenta el recorrido y un mapa del cuerpo permite escoger distintas aulas o laboratorios. Allí, profesores estrafalarios explican temas como el sudor y el mal olor, la saliva, las costras, la orina, los gases, los granos o ...
Grossology convierte las funciones más escatológicas del cuerpo humano en una aventura educativa de humor irreverente. Desarrollado por Appaloosa Interactive y publicado por SegaSoft en 1997 para Windows y Windows 3.x, el juego pertenece a la tradición de los CD-ROM educativos de los noventa, pero cambia las lecciones solemnes por mocos, granos, eructos y otros temas que suelen provocar risas —o caras de asco—. Su propuesta adapta al ordenador la serie de libros infantiles del mismo nombre y apuesta por el «aprendizaje encubierto»: enseñar biología mientras parece que solo se está jugando. (mobygames.com)
La acción se organiza como una visita a una escuela dedicada a la grossología. En el vestíbulo principal, la excéntrica guía Ginger Vitis presenta el recorrido y un mapa del cuerpo permite escoger distintas aulas o laboratorios. Allí, profesores estrafalarios explican temas como el sudor y el mal olor, la saliva, las costras, la orina, los gases, los granos o los mocos. Las explicaciones mezclan datos sobre procesos corporales con animaciones, voces y chistes deliberadamente vulgares; el objetivo es despertar la curiosidad por la biología usando aquello que normalmente se evita en una clase convencional. (collectionchamber.blogspot.com)
Cada zona combina información con una actividad interactiva. En general, hay que contestar una pregunta sobre el tema para desbloquear el minijuego correspondiente. Las pruebas toman prestadas ideas de clásicos conocidos: una actividad de granos recuerda a Tetris, otra de orina evoca Pipe Dream y la sección de gases transforma el pinball en una experiencia mucho menos elegante. No se trata de una campaña de acción con una historia continua, sino de un recorrido libre por lecciones y desafíos breves, pensado para alternar lectura, exploración y juego. (collectionchamber.blogspot.com)
El disco también incluye espacios para experimentar con sonidos y canciones. En el Laboratorio de Sonido, el jugador puede combinar ruidos corporales —eructos, pedos y gorgoteos— para crear composiciones disparatadas; el apartado musical añade temas cómicos relacionados con los contenidos. Completar secciones permite conseguir certificados y títulos humorísticos, como el de «boogerologist», un incentivo ligero que da continuidad a la visita. El resultado es una curiosa pieza de edutainment noventero: más interesada en entretener y sorprender que en simular una clase, y memorable por su mezcla de divulgación sencilla, minijuegos y humor escatológico. (wired.com)