Dogz 3: Your Virtual Petz es una simulación de mascotas virtuales para Windows, desarrollada por PF Magic y publicada por Mindscape en 1998. No propone una historia con misiones ni una meta que haya que alcanzar: su atractivo está en adoptar un cachorro, ponerle nombre y acompañarlo mientras crece, construyendo una rutina propia a base de cuidados, juegos y entrenamiento.
La convivencia transcurre en distintos escenarios, como la sala de estar, la cocina, el patio y la playa. Allí puedes dar de comer y beber a tu perro, cepillarlo, ofrecerle juguetes, enseñarle trucos y vestirlo con prendas y accesorios. También hay objetos con los que experimentar: una pelota o un frisbi sirven para jugar a buscar, mientras que otros elementos permiten decorar o dar vida a las escenas. Cada animal responde a la atención y al trato que recibe, así que la relación se desarrolla poco a poco, más como una experiencia abierta que como un desafío tradicional.
Una de las novedades i...
Dogz 3: Your Virtual Petz es una simulación de mascotas virtuales para Windows, desarrollada por PF Magic y publicada por Mindscape en 1998. No propone una historia con misiones ni una meta que haya que alcanzar: su atractivo está en adoptar un cachorro, ponerle nombre y acompañarlo mientras crece, construyendo una rutina propia a base de cuidados, juegos y entrenamiento.
La convivencia transcurre en distintos escenarios, como la sala de estar, la cocina, el patio y la playa. Allí puedes dar de comer y beber a tu perro, cepillarlo, ofrecerle juguetes, enseñarle trucos y vestirlo con prendas y accesorios. También hay objetos con los que experimentar: una pelota o un frisbi sirven para jugar a buscar, mientras que otros elementos permiten decorar o dar vida a las escenas. Cada animal responde a la atención y al trato que recibe, así que la relación se desarrolla poco a poco, más como una experiencia abierta que como un desafío tradicional.
Una de las novedades importantes de esta tercera entrega es la cría de cachorros: perros adultos pueden formar pareja y tener descendencia, con combinaciones que dan lugar a crías de aspecto singular. El juego también ofrece varias razas, cada una con su propio temperamento, y permite tener más de una mascota. Si se instala junto a Catz 3, ambos programas pueden conectarse para que perros y gatos compartan el espacio y jueguen juntos. Dogz 3 puede dejarse funcionando como salvapantallas o en segundo plano, de modo que los animales parezcan formar parte del escritorio.
El ritmo es deliberadamente tranquilo: no hay una campaña que completar ni una sucesión de niveles, sino libertad para observar a los perros, atender sus necesidades e ir probando actividades. Esa estructura convierte a Dogz 3 en un juguete interactivo y una especie de compañero digital, pensado para visitas breves o sesiones largas de cuidado. En su contexto, prolongó la propuesta de la serie Petz de PF Magic y amplió sus posibilidades con nuevos espacios, ropa y reproducción, rasgos que ayudaron a hacer de esta entrega una experiencia más personal y creativa que una simple colección de animaciones.