Country Justice: Revenge of the Rednecks es un disparatado juego de acción en primera persona lanzado para Windows en 2005. Desarrollado por 3Romans —también asociado en algunos registros con Silverfish Studios— y publicado por New Media Generation y ValuSoft, propone una combinación de tiroteos, humor rural y terror mutante con un tono deliberadamente exagerado. Su planteamiento recuerda a los shooters de serie B y, especialmente, a la tradición de Redneck Rampage, aunque apuesta por una presentación más sencilla y un acabado muy modesto.
La aventura comienza en una comunidad rural de Mississippi conocida como Yahoo Country. El protagonista, Steve Earl, es un habitante de un parque de caravanas cuya tranquila vida entre alcohol casero y problemas familiares se desmorona cuando desaparece su querida cabra Dixie. Mientras Steve y el sheriff Cletus siguen el rastro del animal, descubren que la zona ha sido contaminada por residuos tóxicos vertidos e...
Country Justice: Revenge of the Rednecks es un disparatado juego de acción en primera persona lanzado para Windows en 2005. Desarrollado por 3Romans —también asociado en algunos registros con Silverfish Studios— y publicado por New Media Generation y ValuSoft, propone una combinación de tiroteos, humor rural y terror mutante con un tono deliberadamente exagerado. Su planteamiento recuerda a los shooters de serie B y, especialmente, a la tradición de Redneck Rampage, aunque apuesta por una presentación más sencilla y un acabado muy modesto.
La aventura comienza en una comunidad rural de Mississippi conocida como Yahoo Country. El protagonista, Steve Earl, es un habitante de un parque de caravanas cuya tranquila vida entre alcohol casero y problemas familiares se desmorona cuando desaparece su querida cabra Dixie. Mientras Steve y el sheriff Cletus siguen el rastro del animal, descubren que la zona ha sido contaminada por residuos tóxicos vertidos en un río. La sustancia transforma a los habitantes en zombis y convierte a numerosos animales de granja en criaturas agresivas y deformes.
La mecánica principal gira en torno a recorrer escenarios rurales en primera persona y abrirse camino a tiros entre enemigos humanos, animales mutados y otras amenazas. El arsenal combina armas convencionales, como pistolas, rifles, escopetas y un M16, con recursos mucho más extravagantes: un bate de béisbol, una ballesta, dinamita y un improvisado lanzallamas fabricado con un aerosol y un mechero. El jugador también puede utilizar los vehículos de Steve y desplazarse por distintas zonas, desde el parque de caravanas y las granjas hasta carreteras, áreas urbanas, fábricas y emplazamientos relacionados con el origen de la contaminación.
Además del combate, aparecen pequeños elementos interactivos que refuerzan su identidad de producción excéntrica, como botellas de licor empleadas para recuperar salud, recorridos en camioneta, secuencias de disparos y encuentros con animales capaces de comportarse de forma tan absurda como peligrosa. La campaña es esencialmente individual y lineal, aunque algunos escenarios ofrecen cierta libertad para explorar y localizar objetivos antes de continuar.
Más que destacar por su profundidad, Country Justice: Revenge of the Rednecks resulta llamativo por su mezcla de sátira rural, violencia caricaturesca y criaturas mutantes. Es una curiosidad del catálogo de PC de mediados de los 2000: un shooter tosco, extraño y lleno de ideas poco refinadas, pero con una personalidad inconfundible para quienes disfrutan de los juegos retro más raros y desvergonzados.