Big Scale Racing es un singular juego de carreras para Windows desarrollado por BumbleBeast y publicado en 2002 por compañías como 1C Company, Aqua System, HD Interactive y Summitsoft Entertainment. Su propuesta se aleja de los habituales deportivos de la época para centrarse en las competiciones de coches teledirigidos de combustión a escala 1:5, unos vehículos de aproximadamente 90 centímetros que, pese a su tamaño reducido, ofrecen un comportamiento sorprendentemente exigente.
Las carreras tienen lugar en circuitos cerrados inspirados en pistas reales de radiocontrol, principalmente de los Países Bajos. El diseño combina rectas rápidas, curvas amplias, horquillas y zonas donde los pianos o las salidas de pista pueden desestabilizar el coche. No se trata de vehículos de juguete ligeros: la física intenta transmitir el peso, la aceleración y las reacciones propias de los modelos de gasolina, de modo que un exceso de velocidad o una frenada mal calculada puede ...
Big Scale Racing es un singular juego de carreras para Windows desarrollado por BumbleBeast y publicado en 2002 por compañías como 1C Company, Aqua System, HD Interactive y Summitsoft Entertainment. Su propuesta se aleja de los habituales deportivos de la época para centrarse en las competiciones de coches teledirigidos de combustión a escala 1:5, unos vehículos de aproximadamente 90 centímetros que, pese a su tamaño reducido, ofrecen un comportamiento sorprendentemente exigente.
Las carreras tienen lugar en circuitos cerrados inspirados en pistas reales de radiocontrol, principalmente de los Países Bajos. El diseño combina rectas rápidas, curvas amplias, horquillas y zonas donde los pianos o las salidas de pista pueden desestabilizar el coche. No se trata de vehículos de juguete ligeros: la física intenta transmitir el peso, la aceleración y las reacciones propias de los modelos de gasolina, de modo que un exceso de velocidad o una frenada mal calculada puede terminar en un trompo, un rebote violento o incluso un vuelco.
El juego incluye 10 clases de coches, divididas entre configuraciones normales y versiones potenciadas. Las categorías iniciales resultan más fáciles de controlar, mientras que las avanzadas ofrecen mayor potencia y una conducción más nerviosa, con especial protagonismo de la tracción trasera. Esta progresión permite empezar con vehículos accesibles y avanzar hacia máquinas más rápidas y realistas a medida que se superan los campeonatos. No existe un sistema profundo de modificaciones, por lo que la diferencia entre coches depende sobre todo de sus características y del dominio del jugador.
Entre sus modos aparecen las carreras rápidas, la práctica con un coche fantasma que representa la mejor vuelta, los campeonatos y una competición abierta de gran duración. El modo campeonato estructura la experiencia principal mediante varias series, normalmente asociadas a las distintas clases de vehículos, y permite desbloquear nuevas opciones al conseguir buenos resultados. La inteligencia artificial es capaz de cometer errores y perder el control, algo que aporta cierta variedad a las pruebas.
Las condiciones meteorológicas son uno de sus elementos más llamativos. El tiempo puede ser soleado, nublado o lluvioso, y la pista mojada altera el agarre y hace que los coches levanten una fina estela de agua. Los efectos de tormenta, como los relámpagos, refuerzan la ambientación de estas carreras en miniatura. Además del juego individual, Big Scale Racing ofrece partidas a pantalla partida, multijugador por red local para hasta ocho participantes y competiciones a través de Internet, una característica especialmente atractiva para un título de 2002.