Ashes to Ashes: Feeding the Fires of War! es un shooter de acción en primera persona publicado en 1996 para Windows por Corel y ARI Data CD, con desarrollo a cargo de Deep River Publishing. Nacido durante la segunda oleada de juegos que siguió al éxito de Doom, Duke Nukem 3D y Quake, propone una visión de la ciencia ficción marcada por el combate directo, los escenarios abiertos y una tecnología tridimensional todavía experimental.
La partida sitúa al jugador en un futuro lejano donde los conflictos globales se han transformado en auténticos espectáculos bélicos. Como un soldado solitario, deberá desplazarse por grandes campos de batalla y enfrentarse a mercenarios y fuerzas hostiles en paisajes tan variados como desiertos, pantanos, valles, mesetas o superficies de aspecto lunar. La historia funciona principalmente como contexto para la acción: el objetivo esencial es avanzar, sobrevivir y eliminar todo lo que se interponga en el camino.
Su camp...
Ashes to Ashes: Feeding the Fires of War! es un shooter de acción en primera persona publicado en 1996 para Windows por Corel y ARI Data CD, con desarrollo a cargo de Deep River Publishing. Nacido durante la segunda oleada de juegos que siguió al éxito de Doom, Duke Nukem 3D y Quake, propone una visión de la ciencia ficción marcada por el combate directo, los escenarios abiertos y una tecnología tridimensional todavía experimental.
La partida sitúa al jugador en un futuro lejano donde los conflictos globales se han transformado en auténticos espectáculos bélicos. Como un soldado solitario, deberá desplazarse por grandes campos de batalla y enfrentarse a mercenarios y fuerzas hostiles en paisajes tan variados como desiertos, pantanos, valles, mesetas o superficies de aspecto lunar. La historia funciona principalmente como contexto para la acción: el objetivo esencial es avanzar, sobrevivir y eliminar todo lo que se interponga en el camino.
Su campaña está estructurada en 50 niveles repartidos entre ocho entornos. En cada fase hay que localizar y destruir a los enemigos, además de cumplir objetivos asociados a la recolección de unos objetos descritos como “cerebros malignos”. La ausencia de complejos rompecabezas hace que el ritmo se concentre en la exploración y el tiroteo, con mapas que invitan a buscar posiciones ventajosas y a estudiar el terreno antes de lanzarse al ataque.
Uno de sus rasgos más llamativos es la presencia de terrenos dinámicos en grandes escenarios exteriores. Las pendientes, barrancos y desniveles no son simples elementos decorativos, sino que influyen en la visibilidad y en la forma de abordar cada enfrentamiento. El arsenal se complementa con distintos vehículos y dispositivos manejables, entre ellos torretas, tanques, pods de exploración, ciclos voladores y otras máquinas de combate. También aparecen armaduras mecanizadas capaces de aumentar la potencia de fuego, así como vehículos pesados que permiten arrollar a la infantería, aunque pueden convertirse igualmente en una amenaza si caen en manos enemigas.
El juego emplea una solución técnica basada en gráficos 2,5D con sprites animados, una aproximación habitual en los shooters de mediados de los noventa que permitía representar amplios escenarios sin recurrir todavía a un motor totalmente poligonal. El resultado tiene un interés histórico evidente, aunque sus animaciones, efectos de sonido y controles pueden sentirse limitados frente a producciones contemporáneas. Ashes to Ashes es, en definitiva, una curiosa pieza de la historia del PC: un título centrado en la acción individual, sin una campaña multijugador destacada, que intenta diferenciarse mediante sus paisajes abiertos, sus vehículos y una escala de combate poco común para su época.