En Animaniacs: A Gigantic Adventure, Yakko, Wakko y Dot se enfrentan a un plan tan disparatado como propio de su mundo. Cansado de lidiar con los hermanos Warner, Thaddeus Plotz ordena a Ralph que reúna los objetos de merchandising del grupo y los esconda por todo el estudio. Al mismo tiempo, los tres protagonistas terminan encerrados en un hospital psiquiátrico. Como era de esperar, logran escapar y se lanzan a recuperar sus pertenencias en esta aventura de plataformas para Windows, publicada en 1999.
La historia sirve de excusa para recorrer once escenarios distintos, desde los estudios de Warner Bros. hasta un transatlántico y un iceberg. Cada lugar aporta un cambio de ambiente y un nuevo telón de fondo para correr, saltar y superar obstáculos. La estructura de desplazamiento lateral mantiene la acción en dos dimensiones y pone el énfasis en avanzar por los niveles mientras se exploran sus rincones en busca de los objetos escondidos.
El juego permite...
En Animaniacs: A Gigantic Adventure, Yakko, Wakko y Dot se enfrentan a un plan tan disparatado como propio de su mundo. Cansado de lidiar con los hermanos Warner, Thaddeus Plotz ordena a Ralph que reúna los objetos de merchandising del grupo y los esconda por todo el estudio. Al mismo tiempo, los tres protagonistas terminan encerrados en un hospital psiquiátrico. Como era de esperar, logran escapar y se lanzan a recuperar sus pertenencias en esta aventura de plataformas para Windows, publicada en 1999.
La historia sirve de excusa para recorrer once escenarios distintos, desde los estudios de Warner Bros. hasta un transatlántico y un iceberg. Cada lugar aporta un cambio de ambiente y un nuevo telón de fondo para correr, saltar y superar obstáculos. La estructura de desplazamiento lateral mantiene la acción en dos dimensiones y pone el énfasis en avanzar por los niveles mientras se exploran sus rincones en busca de los objetos escondidos.
El juego permite controlar a los tres hermanos, cada uno con un arma propia que refuerza su personalidad. Wakko blande un bate de béisbol, Yakko se defiende con un mazo de goma y Dot puede lanzar yunques, una imagen tan absurda como memorable. Estas diferencias aportan variedad al combate y hacen que el trío no se sienta como un único personaje con distintos aspectos.
El humor surrealista y la energía de los protagonistas dan forma a una aventura ligera, pensada para trasladar al videojuego el tono alocado de la serie animada. La búsqueda del merchandising proporciona un objetivo claro, mientras que la variedad de escenarios ayuda a mantener vivo el recorrido. En conjunto, Animaniacs: A Gigantic Adventure es un plataformas clásico de finales de los noventa: directo, colorido y centrado en la acción, con tres héroes extravagantes y suficientes situaciones insólitas para convertir una simple excursión por el estudio en un gran alboroto.