Killer Tank es un juego de acción en tercera persona para Windows, desarrollado por el estudio ruso ElectroTECH y publicado en el año 2000 por Akaei, con distribución también asociada a 1C Company en algunos mercados. Conocido asimismo como 3D Power Tank, propone una variación tan llamativa como poco habitual del tradicional conflicto militar: aquí no encarnas al héroe occidental que defiende la democracia, sino que te pones al servicio de un científico ruso empeñado en conquistar el mundo.
La campaña gira en torno a un gigantesco tanque experimental, una auténtica máquina de destrucción que debe abrirse paso por 20 misiones repletas de objetivos diferentes. El planteamiento no se limita a avanzar y destruir todo lo que aparezca delante. Algunas operaciones exigen localizar objetivos, otras plantean asaltos directos, labores de espionaje o la defensa de posiciones estratégicas. Esta variedad aporta ritmo a la aventura y evita que cada nivel...
Killer Tank es un juego de acción en tercera persona para Windows, desarrollado por el estudio ruso ElectroTECH y publicado en el año 2000 por Akaei, con distribución también asociada a 1C Company en algunos mercados. Conocido asimismo como 3D Power Tank, propone una variación tan llamativa como poco habitual del tradicional conflicto militar: aquí no encarnas al héroe occidental que defiende la democracia, sino que te pones al servicio de un científico ruso empeñado en conquistar el mundo.
La campaña gira en torno a un gigantesco tanque experimental, una auténtica máquina de destrucción que debe abrirse paso por 20 misiones repletas de objetivos diferentes. El planteamiento no se limita a avanzar y destruir todo lo que aparezca delante. Algunas operaciones exigen localizar objetivos, otras plantean asaltos directos, labores de espionaje o la defensa de posiciones estratégicas. Esta variedad aporta ritmo a la aventura y evita que cada nivel se convierta en una simple sucesión de combates idénticos.
El vehículo se controla desde una perspectiva exterior y combina la contundencia de un simulador de tanques con un enfoque claramente arcade. El arsenal incluye decenas de armas, pensadas para hacer frente a enemigos muy distintos: helicópteros, soldados, vehículos blindados, tanques rivales, fortificaciones e incluso criaturas biomecánicas. Elegir el armamento adecuado y mantener el movimiento resulta esencial, especialmente cuando el campo de batalla se llena de amenazas desde varias direcciones.
Uno de los aspectos más destacados de Killer Tank es el diseño abierto de sus escenarios. Los mapas presentan recorridos no lineales y permiten desplazarse con bastante libertad, mientras que numerosos elementos del entorno pueden sufrir daños. El tanque puede derribar árboles, aplastar la vegetación, dejar sus huellas sobre el terreno y convertir edificios y estructuras en escombros. La destrucción no es únicamente decorativa: contribuye a transmitir la sensación de estar manejando una máquina pesada y devastadora.
El juego también apuesta por un espectáculo visual cargado de explosiones y efectos de combate. Los lanzallamas pueden incendiar árboles y provocar que los enemigos huyan envueltos en llamas, mientras que los proyectiles pesados y los ataques contra objetivos blindados refuerzan su personalidad de acción militar explosiva. No parece buscar el realismo técnico de una simulación pura, sino ofrecer una fantasía de poder centrada en conducir un tanque superarmado y causar el máximo caos posible.
Con sus gráficos tridimensionales propios de finales de los años noventa, sus amplios escenarios y su peculiar argumento, Killer Tank representa una curiosa pieza del catálogo de acción para PC de comienzos del nuevo milenio. Su campaña individual, la variedad de misiones y la libertad para recorrer y destruir el entorno lo convierten en una propuesta especialmente atractiva para quienes disfrutan de los combates vehiculares con espíritu arcade y una buena dosis de extravagancia.